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¿Tienes miedo a emprender? 5 consejos para superarlo

¿Tienes miedo a emprender? 5 consejos para superarlo

Sin duda alguna son muchas las personas que tienen en mente emprender un negocio, pero el miedo a hacerlo los bloquea y optan por quedarse solo con la idea en la cabeza. No se puede juzgar a estas, emprender no es nada fácil y casi en el 100% de los casos requiere un esfuerzo superior al que tendríamos que hacer trabajando por cuenta ajena para una empresa. Pero sí quieres realmente emprender… ¿no vale la pena intentarlo?

En este artículo te vamos a presentar los principales miedos a los que se enfrentan los emprendedores y las claves para poder eliminarlos. ¿A qué estás esperando?

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Miedo a emprender: Buscando el origen

1. Miedo al fracaso

El miedo al fracaso es el miedo a emprender que todos tienen. Es un medio irracional que nos indica que todo va a ir mal y que vamos a fallar en el intento. Pero ¿por qué tenemos miedo a fracasar? El problema es que el fracaso ha estado durante mucho tiempo socialmente estigmatizado. Hasta ahora parecía que fracasar en un proyecto emprendedor era un motivo de vergüenza, pero por suerte las cosas están cambiando.

Cada vez más, en el mundo emprendedor se valora el fracaso como lo que es: una nueva oportunidad de comenzar de nuevo con más experiencia y lecciones aprendidas. Además es importante que entendamos que el miedo al fracaso no es algo que nos pase únicamente a nosotros; todos los emprendedores se enfrentan a este miedo pero lo superan en el momento en el que su fuerza de voluntad es superior.

Cómo superar el miedo al fracaso

  • Hay que entender que se trata de un miedo irracional. El hecho de fracasar en sí mismo no tiene efecto alguno (a diferencia de por ejemplo del miedo a los problemas económicos).
  • Comprender que, cada vez más, el fracaso está mejor considerado. Si fracasamos es debido a que lo hemos intentado y eso es una buena muestra de nuestra voluntad.
  • Tenemos que ver el lado positivo del fracaso: como mínimo habremos adquirido experiencia y conocimiento para mejorar en futuras oportunidades.
  • El fracaso no es el fin, es apenas el principio porque siempre podemos volver a intentarlo.

2. Miedo a los problemas económicos

Las dificultades económicas es uno de los principales miedos pues los problemas que pueden traer consigo en la mayoría de los casos son para querer romperse la cabeza y hace que el miedo sea más grande y paralice a quien tiene la intención de emprender ya que tiene un impacto directo con la calidad de su vida.

Si no se dispone de un gran capital o un tercero que pueda soportar los gastos importantes, arrancar un negocio lleva ciertos riesgos económicos que muchas veces se tiene que asumir. No solamente por el dinero que hay que invertir directamente para desarrollar nuestro producto o pagar las campañas de marketing que nos traigan clientes, sino también porque emprender en muchas ocasiones requiere abandonar un trabajo de años y estable que nos aporta la mayor fuente de ingresos

Muchos emprendedores que carecen de conocimientos financieros sólo sufren este miedo una vez que ya se han metido de lleno en el proyecto y ven nubes negras en el horizonte. Es fácil que como emprendedores nos centremos más en producto y marketing que en finanzas y esto es lo que puede generar este miedo conforme avanza la startup.

Cómo superar el miedo a los problemas económicos

  • Realizando un plan financiero que evalúe de forma realista todos los costes y que despeje incertidumbres. Debemos tener en todo momento clara nuestra situación económica.
  • Emprender con una metodología Lean Startup que nos ayude a validar nuestras hipótesis de negocio antes de invertir en el proyecto y que nos permita gastar el dinero de una forma más eficiente.
  • Hablar con nuestra familia y amigos más cercanos para explicarles el potencial impacto económico de nuestro proyecto y ver qué soporte pueden ofrecernos.

3. Miedo al cambio

Emprender implica cambio: cambiamos de objetivos personales, cambiamos de rutina diaria, cambiamos de tareas, cambiamos de compañeros… Este cambio puede suponer un gran problema para muchas personas a las que les cuesta salir de su zona de confort, pero por suerte podemos solucionarlo.

Cuando una persona lleva muchos años haciendo una misma cosa, dejar de hacerla para hacer otras diferentes supone romper con su zona de confort. Esto significa dejar de estar cómodos para aventurarnos en una suerte de camino que puede llevarnos a un mejor destino, pero también a uno peor. Cuanto más tiempo llevamos sin salir de nuestra zona de confort, más nos cuesta hacerlo y más miedo sentimos al cambio.

El miedo al cambio también es un miedo a lo desconocido; a la incertidumbre de con qué nos vamos a encontrar. El no saber que nos depara el futuro hace que no apliquemos movimiento hacia el cambio.

Cómo superar el miedo al cambio

  • En primer lugar debemos habituarnos a salir de nuestra zona de confort constantemente. Esto lo podemos conseguir realizando actividades a las que no estamos acostumbrados y que pueden ir desde hablar en público hasta aprender una nueva habilidad.
  • Emprendiendo podemos afrontar el cambio de una forma gradual. Por ejemplo: en lugar de dejar el trabajo de golpe para lanzar nuestro proyecto, podemos comenzar a trabajar en él en nuestros ratos libres hasta que nos sintamos preparados.
  • Planificar bien nuestro proyecto y tener en cuenta todos los factores que pueden incidir en él puede ayudarnos a eliminar incertidumbres y a tener más claras las implicaciones que tendrá el cambio. Nos sentiremos más seguros y decididos a hacerlo.

4. Miedo a la falta de conocimientos y experiencia

El miedo a emprender muchas veces se ve potenciado por la percepción del emprendedor de que no tiene conocimientos o experiencia suficientes como para alcanzar el éxito. Es verdad que emprender pone a prueba todas nuestras capacidades y conocimientos, pero también es cierto que en muchas ocasiones tendemos a magnificar este problema.

La dificultad de "combatir]" este miedo a emprender radica en que existen muy diversos temas y las posibilidades de seguir aprendiendo son infinitas. Jamás conseguiremos atesorar todos los conocimientos que rodean el aspecto emprendedor. En cualquier caso tenemos que entender que el propio proceso de emprender nos permitirá seguir aprendiendo y nos dará poco a poco la experiencia que necesitamos

No es una cuestión de emprender sin prepararnos, pero no podemos permitir que la preparación paralice nuestras acciones.

Cómo superar el miedo a la falta de conocimientos y experiencia

  • Leyendo alguno de los libros para emprendedores que recomendamos no sólo adquirirás conocimientos en muchos ámbitos sino que también te darás cuenta de que muchos emprendedores consiguieron el éxito aprendiendo conforme las necesidades iban apareciendo.
  • La falta de experiencia también se puede suplir parcialmente hablando con otros emprendedores de la suya propia. La mayoría de ciudades tienen eventos emprendedores con mayor o menor regularidad.

5. Miedo a la soledad

Otro de los miedos más habituales a los que se enfrentan los emprendedores, sobre todo los emprendedores que lanzan sus ideas en solitario, es el miedo a la soledad. Y es que si estás acostumbrado a trabajar en una empresa con otros compañeros, emprender por tu cuenta puede ser un proceso aislado.

De hecho este es uno de los principales motivos por los que muchos emprendedores novatos buscan un socio para cofundar el proyecto. A pesar de que puede ser una solución efectiva, elegir un socio únicamente por el miedo que nos da trabajar solos, también puede ser una mala decisión. Tenemos que entender que tener un socio implica ceder un porcentaje de las acciones de nuestra empresa y este puede ser un precio muy alto a pagar sólo por tener compañía.

Cómo superar el miedo a la soledad

  • Asistiendo a eventos, cursos y talleres de emprendimiento u otras temáticas relacionadas con tu sector, podrás evitar el aislamiento y además aprovechar para hacer networking.
  • Cambiar el espacio de trabajo también puede ayudar. Si trabajas todos los días desde tu casa, puedes probar a visitar un espacio coworking algún día o incluso a trabajar desde una cafetería.
  • Si tu proyecto te lo permite, en lugar de buscar un socio, puedes apostar por la contratación (aunque sea a tiempo parcial) de una persona cuyo perfil pueda generar un gran impacto positivo en el desarrollo del proyecto.

Esperamos que el miedo a emprender no sea para ti un problema después de haber leído este artículo.